Un cóctel explosivo, la suma de fuertes lluvias y el deshielo de un invierno de grandes nevadas, causó ayer graves inundaciones en varias poblaciones del Pirineo catalán, la zona más afectada, y del aragonés. Al cierre de esta edición, no había que lamentar daños personales, pero sí cuantiosos daños materiales, centenares de personas evacuadas, carreteras cortadas...
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