La gesticulación política ha llevado primero a la Generalitat a amenazar con no renovar a Renfe como prestadora del servicio de Cercanías en Barcelona; la imposibilidad, al menos a corto plazo, de llevar tal amenaza a la práctica llevó ayer al Govner y al Ministerio de Fomento a renovar el contrato programa por el cual la compañía española seguirá prestando...
Suscribete para leer la noticia completa:

