Con el gesto sometido a una impasibilidad fingida, José Bretón contuvo ayer el rictus durante la primera sesión del juicio que determinará si el 8 de octubre de 2011 acabó con la vida de sus hijos, Ruth y José. Pero su incisiva mirada dejaba entrever que toda esa pose era una mascarada. Aunque, eso sí, la sostuvo sin apenas pestañear durante las cerca de tres...
Suscribete para leer la noticia completa:

