Ocurrió en Sevilla, en la propia Consejería de Empleo andaluza, el fin de semana del 20 y 21 de noviembre de 2010. Y solo un día después, ocurrió también en la empresa Vitalia, una de las mediadoras en el entramado de los ERE fraudulentos y que está siendo investigada por la juez Alaya por haberse beneficiado de comisiones millonarias. Cuando saltó el escándalo...
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