Mató a la mujer con la que convivía, la descuartizó y guardó sus restos en la nevera de la casa que compartían en Zaragoza. Su pareja, un hombre de 57 años, puso tierra de por medio y acabó en Cantabria. Atormentado por el crimen, intentó quitarse la vida el pasado martes. Tras su fallido suicidio confesó que había asesinado a su pareja, con la que convivía desde...
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