El Plan de Gobierno 2013-2016 estaba llamado a ser, según los mentideros nacionalistas, el «gran golpe de timón» de Artur Mas. Pero en la presentación de esta nueva hoja de ruta el líder de CiU lanzó tres mensajes que nada tienen que ver con esa revitalización ejecutiva y sí con el cerco político que se estrecha a su alrededor: enésima invitación a ERC y PSC...
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