Un detenido logró fugarse el pasado fin de semana de los juzgados de guardia de Zaragoza. Lo hizo limpiamente y con tranquilidad, delante de agentes policiales y funcionarios judiciales. Otro detenido con el que coincidió en los calabozos se hizo pasar por él, asumió su identidad, y el auténtico se marchó por la puerta.
El caso es que nadie se percató de lo ocurrido...
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