La política en general es casi siempre un juego de apariencias, en el que a menudo es tan importante lo que se muestra como lo que se esconde y se hace en realidad. Es en esta especie de «teatrillo» donde cabría enmarcar la reunión que el pasado lunes mantuvo en París el presidente de la Generalitat con el máximo responsable de la compañía publica de ferrocarriles...
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