A Dios lo que es de Dios, y al PSOE lo que es del César. Esa es la socarrona carga de profundidad que Alfonso Guerra dedicó ayer al partido de su vida y de sus amores. Guerra cuajó la presentación por Planeta del tercer tomo de sus memorias pidiendo a los actuales dirigentes socialistas que se dejen de primarias y de listas abiertas que, en su opinión, lejos...
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