Olas de tres metros, noche cerrada en la playa coruñesa de Orzán. Una patrulla de la Brigada de Seguridad Ciudadana bate la madrugada. Es 27 de enero de 2012, un turno tranquilo con la salvedad de alguna borrachera, una riña, un atraco tal vez... y las llamadas intermitentes a través de la emisora. Una noche que se torció como se puede torcer la suerte para cualquiera...
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