Que el Ártico se rompe no es ninguna novedad, lo certifican las cifras. En septiembre de 2012 se superó el mínimo histórico de hielo en la banquisa polar. La superficie helada se redujo el 18% con respecto al anterior mínimo, una pérdida que equivale casi al doble de la superficie de
España. Ante esta situación, dentro de treinta años el océano Ártico podría quedar...
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