Los días 2 y 8 de enero del año 2008, un ciudadano andaluz afincado en Madrid redactó dos modelos de cartas que unos días después envió por correo a once empresarios. En ellas, se hacía pasar por ETA y les reclamaba el pago inmediato de entre 15.000 y 50.000 euros.
Las misivas, de un solo folio, llevaban en en el encabezado y en el pie el anagrama de la banda...
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