Exigir una consulta ilegal y «unilateral» para votar por la ruptura con España, sí. Pero ni hablar de preguntar a la ciudadanía sobre cuestiones de índole doméstica que tienen una mayor incidencia directa en su día a día, como es el sistema de recogida de basuras. O sobre el modelo de fiestas locales, en el que unos imponen a todos su fobia al toreo. A punto...
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