Nunca un ministro español de la «res militaris» se había mostrado tan activo en eso que los analistas llaman «diplomacia de Defensa», una persuasión política que tan sibilinamente cultivan franceses, ingleses o, por supuesto, estadounidenses y cuyas razones no responden meramente a influencia geopolítica sino también industrial.
Acuerdos bilaterales de colaboración...
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