Artur Mas se rila y la mitad de su partido aún no se ha enterado. Cierto es que pone en marcha el Consejo de Transición Nacional y habla de reforzar la «diplomacia» catalana. ¿Y qué? Un órgano consultivo más y una etiqueta presuntuosa para las oficinas comerciales. Humo para tapar la imputación de Pujol. Vayamos al meollo. Hace ocho días, Mas convocó a su gobierno...
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