El Parlamento vasco se convirtió ayer en escenario de una de las batallas de mayor fuerza simbólica libradas en los últimos años por la dignidad de las víctimas de ETA y frente a la miseria moral de quienes justifican, si no aplaudieron, la existencia de la banda terrorista en una supuesta «guerra» contra el Estado de Derecho. Los partidos de tradición democrática...
Suscribete para leer la noticia completa:

