Lejos de dimitir, Alfredo Pérez Rubalcaba reiteró ayer que piensa cumplir su «contrato de cuatro años con el PSOE» y dio señales de que quiere reforzar su figura pública. De entrada, va a delegar lo orgánico en la vicesecretaria, Elena Valenciano, y va a echar mano del valor de la «experiencia» de Ramón Jauregui para reflotar a un partido fuertemente deteriorado...
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