El Defensor del Paciente considera que la muerte de un bebé que iba a ser trasladado de Tenerife al Hospital de La Paz de Madrid, para someterlo a una intervención a causa de una cardiopatía congénita, podría acarrear consecuencias penales al Gobierno canario. En concreto a la Consejería de Sanidad y, más precisamente, a su titular, Brígida Mendoza.
La presidente...
Suscribete para leer la noticia completa:

