El 19 de marzo de 2009, el sector de la automoción en España contuvo la respiración. La plantilla de Seat votaba una propuesta de flexibilidad y congelación salarial que, en caso de aprobarse, daba opciones a la planta de Martorell (Barcelona) de adjudicarse la fabricación del Audi Q3. El momento no era fácil y la factoría barcelonesa, como el conjunto del sector...
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