El futuro del cielo de Londres se ha convertido en un relevante problema político en el Reino Unido. Los aeropuertos de la capital necesitan ganar capacidad para ser competitivos a mitad de siglo y alcanzar los nuevos destinos emergentes, pero ampliarlos genera un enorme debate ambiental y económico. Descartada la llamada «isla de Boris», el nuevo aeropuerto...
Suscribete para leer la noticia completa:

