La bomba de relojería de la deuda impaga de Argentina —desde 2002— ha sumado nuevos cartuchos de dinamita tras la decisión del juez estadounidense, Thomas Griesa, de ordenar pagar 5.400 millones de dólares a más de 500 acreedores. La decisión de Griesa, a favor de los conocidos como «me too» (y yo también) significa que a estos se les podrá aplicar la misma sentencia...
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