La España que asombró al mundo por su progreso milagroso alcanzó entonces una representación de primer orden en los centros de poder económico y político. Con Rodrigo Rato de director gerente del FMI, Enrique Barón y Joseo Borrel de presidentes del Parlamento europeo, Ana Palacio de vicepresidenta del Banco Mundial, Eugenio Domingo Solans y José Manuel González-Páramo...
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