El FROB consintió la comercialización de acciones de la extinta Novagalicia (NCG) a varios empresarios gallegos ocultándoles la situación real de la caja –de la que poseía el 93,16%– y se desentendió cuando luego, antes del rescate europeo del grupo, hubo que aplicar una «operación acordeón» –reducción del capital a cero y posterior ampliación– que llevó a esos...
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