El estallido de la crisis de deuda soberana disparó la diferencia de costes entre países de la Eurozona para endeudarse, pero también aumentó la desigualdad de los tipos de interés de sus empresas: las pymes alemanas abarataron su financiación mientras se encarecía la de empresas españolas, italianas o griegas. Sin embargo, en los últimos meses la tensión parece...
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