Francia empezaba a ser a ojos de las autoridades y de los mercados una amenaza para Europa por el desequilibrio de sus cuentas públicas y la atonía de su economía. Pero Bruselas siempre se había topado con la pasividad de París al reclamarle medidas y reformas que reviertan esa situación y despejen esas dudas. Dos semanas después de asumir el timón del país,...
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