La propuesta para el corto plazo es mantener el actual tipo general del IVA en el 21% pero, a cambio, se traspasarían productos que ahora tienen un IVA reducido del 10% al general del 21%, aunque sin tocar todos los servicios relacionados con el turismo, la vivienda y el transporte público. Estarían afectados por esta subida productos alimenticios no básicos,...
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