Cuando el abogado español Fernando Anaya bajó del ring, un banquero de la City le abrazó y le dijo: “Gracias, me has hecho rico”. Anaya, de 38 años, acababa de derrotar a su adversario en el segundo combate de su vida, en un evento organizado en abril del año pasado por un conocido club de boxeo londinense en unas instalaciones del ayuntamiento de la capital...
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