España está en racha con las agencias de calificación crediticias internacionales. A principios de noviembre fue Ficht la que mejoró su opinión sobre la deuda española, al pasarla de «negativa» a «estable» aunque nos mantuvieron la nota asignada, la triple «BBB», apenas un escalón por encima del bono basura.
Ayer fue Standard & Poor’s (S&P) la que movió ficha...
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