Para la banca española 2012 fue su «annus horribilis». Los saneamientos del negocio del ladrillo exigidos por el Gobierno lastraron sus cuentas. Cerrada esa etapa, y con unas dotaciones cada vez menores, las ganancias empiezan a aflorar. La entidad presidida por Emilio Botín obtuvo entre enero y septiembre de este año un beneficio neto de 3.310 millones de euros,...
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