Las entidades nacionalizadas o con alguna ayuda pública, obligadas por Bruselas como condición «sine qua non» tras recibir apoyo monetario —pero abocadas a igual futuro dado el sobredimensionamiento del sistema financiero español—, siguen haciendo sus deberes. Ahora bien, falta por poner en marcha la reestructuración en CatalunyaBanc, la nacionalizada con mayores...
Suscribete para leer la noticia completa:

