Cuando me doy una vuelta por La Vaguada, entre bandadas de jóvenes en busca de emociones, devotos de las rebajas, jubilados gozando del aire acondicionado, gentes con bolsas, esa multitud, en fin, que atraen los centros comerciales, o recorro el Madrid de los Austrias, entre turistas de todos los pelajes y españoles en las terrazas tomándose su caña, o me lanzo...
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