La banca española ha hecho un «striptease» sin parangón, reestructuración incluida, para sacudirse el pesado lastre del negocio del ladrillo. Pero su saneamiento no ha concluido. El Banco de España endureció en abril los criterios para clasificar un crédito como sano con el fin de aflorar la posible morosidad oculta en los 127.000 millones de euros en préstamos...
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