El pasado abril, Manuel Fernández de Sousa desveló que en los últimos meses había vendido casi la mitad de sus acciones en Pescanova, empresa que preside, y que por tanto su participación en el capital no era del 14,42% que decía tener sino del 7,45%. Y ayer se descubrió que la pesquera contaba con dos accionistas «fantasma». La Comisión Nacional del Mercado...
Suscribete para leer la noticia completa:

