A pesar de su vasto mercado y su extraordinario crecimiento económico, hacer negocios en China no es tan fácil como parece. Así lo ha descubierto el empresario español Gonzalo González, cuya fábrica química de Fushun, en la provincia de Liaoning, lleva tres años cerrada ante la pasividad de las autoridades locales, los tribunales y la propia embajada española...
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