Hace veinte años, la economía española se abrió de manera definitiva al mundo de la mano de sus grandes empresas. En este salto de fe hacia el exterior, Iberoamérica fue la primera parada en la internacionalización de las mayores firmas nacionales durante los noventa, la llamada «década dorada». Esta apuesta, arriesgada en su momento, ha tenido su recompensa...
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