Alfredo Sáenz, hasta ayer número dos del Banco Santander, abandona los mandos de la entidad que consiguió elevar a lo más alto de la Eurozona sin dar tiempo ni ocasión a que Banco de España enjuicie su honorabilidad. Con setenta años, el reconocimiento unánime del sector financiero y varias dimisiones rechazadas por Emilio Botín, el considerado mejor consejero...
Suscribete para leer la noticia completa:

