El 2 de diciembre de 2010, el aeropuerto de Barajas cerró su espacio aéreo como consecuencia de una huelga imprevista de controladores aéreos, que decidieron abandonar sus puestos de trabajo alegando que no estaban en condiciones para desempeñar su labor. A partir de ahí, el caos; y, al final, un rosario de demandas pidiendo compensaciones por el agravio provocado...
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