Ahora parece que Chipre podría no haber sido una excepción, sino el modelo para reestructurar el sector bancario de otros países. Unas poco inocentes declaraciones del nuevo jefe del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, han vuelto a poner a temblar los mercados, cuando apenas les había dado tiempo de digerir el acuerdo de último minuto para el rescate...
Suscribete para leer la noticia completa:

