AChipre se le acaba el tiempo, y la Unión Europea empieza a perder la paciencia. El ministro de Finanzas, Michalis Sarris, regresó de Moscú sin haber conseguido un acuerdo satisfactorio con las autoridades rusas y el Gobierno buscaba ayer a la desesperada una propuesta que satisfaga a los socios europeos pero a la vez que pueda contar con el apoyo político necesario...
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