Por repetitiva, la historia ha pasado a ser aburrida, una especie de dictadura típica en la Fórmula 1 cuando el coche importa más que otra cosa. En el tenis, en un año de perfil medio-bajo del que apenas hay noticias frescas, Novak Djokovic se pasea con una superioridad insultante, campeón también en el Masters de Shanghái –6-2 y 6-4 a Jo-Wilfried Tsonga en la...
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