El campeonato mundial había comenzado mal para Sudáfrica. Los Springboks cayeron ante Japón en la mayor sorpresa de la historia y las críticas surgieron por doquier. De poco valió que los de Heyneke Meyer reaccionaran y contasen el resto de sus partidos por victorias; cuando se presentaron ayer en Twickenham tenían una tremenda espada de Damocles sobre sus e...
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