Tiene treinta años y quiere extender su carrera al menos otros cinco al máximo nivel. Se cuida como solo su amigo Raúl puede explicar para mantener esa textura de atleta dedicado al fútbol. Ronaldo asume que no puede jugarlo todo si quiere rendir bien y conseguir títulos. Hace dieciocho meses llegó a la final de la Champions destrozado. En las dos campañas anteriores...
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