Ganó Dani Pedrosa, tremendo en su remontada, pletórico en su alegría de volver a triunfar después de 19 grandes premios de sequía –Brno 2014– con dudas y ausencias obligadas por los problemas en su brazo. Lo custodiaban los dos pilotos Yamaha, pero solo una sonrisa brilló en el podio. Como si hubiera ganado él en Motegi, Valentino Rossi disfrutó más que nunca...
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