El propio Vicente del Bosque admite que en Kiev, en aquel verano de 2012, España firmó el mejor partido de aquel periodo de alegrías. Más allá del resultado, incuestionable el 4-0 ante Italia en la final, destacaron las formas de ese equipo memorable, toque y toque hasta el éxtasis del gol. Fueron cuatro y acabó el repaso con una fiesta mayúscula, la segunda...
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