Entre los muros, complejos y estadísticas lacerantes que Diego Simeone se ha encargado de tumbar desde que tomó las riendas del Atlético hace casi cuatro años, hay un elemento que se le resiste: el Barcelona. Acabó con la maldición del Real Madrid (catorce años sin asustar al eterno rival) y con una sequía de casi dos décadas sin ganar la Liga, pero en el torneo...
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