«El oro de Miguel Ángel López es engañoso, esa medalla la dábamos todos por segura. Salvo el marchador murciano y Ruth Beitia, a la que ya no se le puede pedir más a sus 36 años, el resto no ha estado a la altura», comenta Abel Antón, doble campeón mundial de maratón, representante de unos tiempos en que el atletismo español vivía en la ebullición de los podios...
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