El chino Zhen Wang, escapado desde el kilómetro 13, llevaba un trote sospechoso y dos amonestaciones, pero jugaba en casa. Miguel Ángel López, el murciano campeón de Europa, emboscado en sus gafas de espejo, rostro impenetrable, había evitado calentones innecesarios. Hasta que en el 15 decidió emprender la caza, reventando al también chino Zelin Cai, víctima...
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