Con 6-3, 4-1 y 40-15 con saque de Serena Williams, cambia absolutamente todo. Es, dicen algunos, la grandeza del tenis, deporte imprevisible con cientos de giros inesperados que nunca se sabe cuándo termina. La número uno del mundo tiene contra las cuerdas a Lucie Safarova y algo pasa en la Philippe Chatrier, que se agita con el vuelco. No había indicios para...
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