El Barcelona lleva cinco meses sin sacar el pie del acelerador. Embalado hacia la historia, el equipo de Luis Enrique destruye sin piedad todo lo que se le ponga por delante. Después de la Liga, la Copa rubricó ayer el doblete azulgrana en una temporada de ensueño, liderada por un Messi más soberbio que nunca. No tuvo respuesta el Athletic, superado por todos...
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