Entre la Feria y el Corpus Christi, el Sevilla le ha regalado a la ciudad la costumbre de una nueva fiesta, la Europa League, un torneo para equipos serios. Fútbol viril, equipos más cuadrados que los trajes de Don Draper. Sin estrellas, sin «prima donnas» que se hagan «selfies» tras marcar un gol o salgan del sistema como caprichosas excepciones. Los que llegan...
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